fugas de agua en la piscina

Un enemigo silencioso acecha en tu oasis veraniego: las fugas de agua en la piscina.

Las fugas de agua en la piscina, estas pequeñas molestias pueden convertirse en un gran problema si no se detectan a tiempo, traduciéndose en un aumento en la factura del agua, daños en la estructura de la piscina y, en casos extremos, hasta el cierre temporal de la misma.

No temas, ¡la detección temprana es tu aliada! En esta guía completa, te acompañaremos en un recorrido por las señales que indican la presencia de fugas en tu piscina, así como los métodos más efectivos para identificarlas y combatirlas.

Señales que te delatan la presencia de una fuga:

Descenso inexplicable del nivel del agua: Si observas que el nivel del agua de tu piscina disminuye de forma gradual, incluso con el sistema de filtración apagado, es una clara señal de que hay una fuga.

  • Humedad excesiva en el entorno de la piscina: Un suelo húmedo alrededor de la piscina, incluso en zonas alejadas de las boquillas de retorno, puede ser un indicio de una fuga subterránea.

  • Crecimiento inusual de algas o musgo: Las fugas pueden generar zonas con mayor humedad, creando un ambiente propicio para el crecimiento descontrolado de algas y musgo en las paredes y el fondo de la piscina.

  • Sonidos de agua corriendo: Si prestas atención en el silencio de la noche, podrías escuchar el sonido del agua escapando por una fuga, especialmente si esta se encuentra en tuberías o accesorios.

  • Facturas de agua desorbitadas: Un aumento repentino e inexplicable en la factura del agua, sin un cambio en los hábitos de consumo, es un fuerte indicio de una fuga en la piscina.

Métodos para combatir las fugas de agua en la piscina:

La prueba del cubo: Llena un cubo hasta el borde con agua y colócalo en el primer escalón de la escalera de la piscina. Marca el nivel del agua en la pared de la piscina. Si al cabo de 24 horas el nivel del agua en la piscina ha bajado más que el del cubo, es probable que haya una fuga.

El colorante de alimentos: Apaga el sistema de filtración y agrega unas gotas de colorante de alimentos en diferentes áreas de la piscina. Observa si el colorante se dispersa rápidamente o si se concentra en un punto específico, lo que podría indicar la ubicación de la fuga.

La inspección visual: Ponte tu traje de buceo y recorre la superficie de la piscina, prestando especial atención a las juntas, uniones, grietas y accesorios. Busca burbujas de aire que escapen del agua, ya que estas podrían ser indicios de una fuga.

La prueba de presión: Este método requiere la asistencia de un profesional. Consiste en presurizar las tuberías de la piscina y utilizar un detector de fugas acústico para identificar los puntos exactos donde se produce la fuga.

Recomendaciones para prevenir las fugas de agua en la piscina:

Realiza inspecciones periódicas: Revisa la estructura de la piscina, las tuberías y los accesorios con regularidad para detectar cualquier signo de daño o desgaste que pueda ocasionar una fuga.

  • Mantén un nivel de agua adecuado: No permitas que el nivel del agua sea demasiado bajo o demasiado alto, ya que esto puede generar tensión en las paredes y tuberías de la piscina.

  • Utiliza productos de calidad: Asegúrate de utilizar productos químicos y accesorios de piscina de buena calidad para evitar corrosiones o daños que puedan derivar en fugas.

  • Contrata a un profesional: Si sospechas de una fuga, no dudes en contratar a un profesional especializado en piscinas para que la detecte y la repare de forma rápida y eficiente.

Recuerda: Actuar a tiempo ante una fuga de agua en tu piscina te ahorrará dinero, prolongará la vida útil de tu piscina y te permitirá disfrutar al máximo de tu oasis veraniego durante muchos años.